Casper Ruud, el campeón defensor del Masters 1000 de Madrid, cayó derrotado en semifinales ante el jugador sensación del certamen, Alexander Blockx, la joya escondida de la nueva Next Gen. El belga, de 21 años y 69° del ranking, derrotó al noruego, número 15 del mundo, por un sólido 6-4 y 6-4 para meterse por primera vez en las semifinales de un torneo ATP y ratificar que es la gran sorpresa del torneo que se juega en la Caja Mágica y es una de las últimas paradas de la gira de polvo de ladrillo previa a Roland Garros.

Hasta hace algunas semanas, a pocos les sonaba conocido el nombre de Blockx. Pero el nacido en Amberes, de padres ucranianos, comenzó a pisar fuerte este año y, tapado a veces por el ruido que vienen haciendo jóvenes figuras como el brasileño Joao Fonseca o el español Rafael Jódar y sin despertar la locura que desatan esos dos nombres en los fanáticos, empezó a construir a paso firme su carrera en el circuito más importante del tenis masculino.

El belga, segundo jugador nacido en 2005 o después en alcanzar las semis de un Masters 1000, luego de Jakub Mensik en Miami 2025, lleva la pasión por el deporte en la sangre. Su papá Oleg era atleta especializado en pruebas con obstáculos y su mamá Natalia, nadadora. Él, igual, eligió su propio camino, que arrancó mientras acompañaba a su hermano Maxime, tres años mayor que él, en una clase de tenis en una academia de su ciudad natal.

"Estábamos mirando a mi hermano y el entrenador le preguntó a mis padres '¿El pequeño también quiere probar?'. Yo dije que sí, empecé a jugar y nunca dejé de hacerlo". recordó hace un par de años en una entrevista con ATPTour.com.

New kid on the Blockx 🙌

Alexander Blockx ends defending champion Ruud’s 9-match winning streak in Madrid to reach the last four!#MMOpen pic.twitter.com/x4imm7W2US

— Tennis TV (@TennisTV) April 30, 2026

El coach era Philippe Cassiers, con quien empezó a trabajar en ese momento, con cuatro años, y trabajó durante toda su carrera. Tras ganarle a Ruud en Madrid, el propio Blockx confirmó que esa relación profesional terminó recientemente.

"Le pregunté si quería probar. Le lanzamos un par de pelotas y se notaba que estaba muy motivado, listo para jugar de inmediato. No tenía miedo. Estaba listo para lanzarse y fue muy divertido", contó Cassiers sobre aquel primer encuentro.

El talento natural de Blockx enseguida lo hizo sobresalir entre otros jugadores de su edad, a los que vencía con demasiada facilidad, y no pasó mucho antes de que su entrenador se animara a medirlo con chicos dos o tres años más grandes y a llevarlo a torneos internacionales.

"Me di cuenta que era bueno para el tenis cuando empecé a jugar con chicos dos o tres años mayores. Porque contra rivales de mi edad y de un año más, apenas perdía un partido cada vez que jugábamos. Así que pensamos 'Ok, hay potencial real'. A los 12 años me di cuenta de que quería dedicarme por completo y que realmente podía funcionar", explicó.

Alexander Blockx, campeón del Australian Open Junior en 2023. Foto Manan Vatsyayana/AFP via Getty Images

Blockx dejó su marca en el circuito junior de la ITF. Fue número uno del mundo en singles y el dobles. Es más, llegó a la cima de las dos clasificaciones al mismo tiempo, en mayo de 2023, en año en el que ganó el título individual en el Australian Open y fue finalista en el torneo de parejas. Para levantar el trofeo de singles venció, entre otros, a Fonseca (su compañero en el dobles) en cuartos de final y al estadounidense Learner Tien, hoy 21° del mundo, en la final.

Ese año hizo su debut en el cuadro de un ATP en el torneo de Amberes, su ciudad. En noviembre de 2024, consiguió su primera corona en el Challenger Tour al ganar el torneo de Kobe, Japón. Y el año pasado, además de anotarse su primera victoria en el circuito más importante al vencer a Marco Giron en la primera ronda del Masters 11000 de Cincinnati, fue uno de los grandes protagonistas de las Next Gen Finals de Jeddah.

En suelo árabe, venció a Justin Engel, Nishesh Basavareddy, Dino Prizmic y Nicolai Budkov Kjaer para llegar invicto a la final, en la que cayó ante Tien. Y con esa gran actuación, cerró el año 115° en el ranking y con un impulso grande para encarar el 2026 y enfocarse de lleno en el circuito mayor.

El salto de 2026

"Block X" -apodo que le puso Denis Kudla porque su nombre "tiene muchas letras innecesarias", según contó alguna vez- comenzó con todo esta temporada. Rompió la barrera del top 100 en enero, tras gritar campeón en el Challenger de Canberra con un triunfo por 6-4 y 6-4 ante Jódar en la final. Y debutó en el cuadro principal de un Grand Slam en Melbourne, tras ingresar como lucky loser. Pero en la gira de polvo de ladrillo europea, se destapó. Y eso que llegó a Monte-Carlo, el primer torneo que jugó en este tramo del calendario, con poca confianza y sin victorias a nivel ATP en esta superficie.

En el Masters 1000 del Principado empezó a llamar la atención del público cuando consiguió su primer triunfo ante un top 20 al vencer al italiano Flavio Cobolli (16°) para llegar a octavos. No avanzó más porque lo frenó Alex De Miñaur, pero su paso por Mónaco fue una inyección de confianza para ir por más en Madrid.

En la Caja Mágica, Blockx -a quien muchos ya le encontraron un parecido físico con Milos Raonic, el gigante canadiense que fue finalista de Wimbledon y número tres del ranking- hilvanó tres muy buenas victorias para meterse en semis. En la tercera bajó al canadiense Felix Auger Aliassime (quinto del ranking) por 7-6 (7-3) y 6-3; en octavos superó a Francisco Cerúndolo (20°) por 7-6 (10-8) y 6-2; y en cuartos, a Ruud (15°). Así dejó 4-2 su historial ante rivales ubicados entre los 20 primeros.

Tras sufrirlo durante una hora y media en cancha, Ruud afirmó: "No encontré grandes debilidades en su juego. Tiene un gran saque y un juego muy sólido desde el fondo, respalda muy bien su servicio y puede hacer muchas cosas: atacar, subir a la red, defender, moverse bien. También lee muy bien el juego. Me impresionó su consistencia desde el fondo. Para alguien tan alto (NdR: Mide 1,93 metro), me sorprendió que se colocara bastante atrás en pista. No es lo habitual con un jugador de ese tipo, pero a él le está funcionando".

"No esperaba un torneo tan bueno. Ya estaba contento solo con entrar en el cuadro principal. De hecho, entré a última hora el viernes, justo antes del cierre. Ganar el primer partido ya era un bonus para mí. Y luego, sinceramente, no pensaba que llegaría tan lejos. Pero cuando agarrás confianza y empezás a sentir tu juego, pueden pasar muchas cosas", reconoció el belga.

"No encontré debilidades en su juego", afirmó Ruud tras caer ante Blockx. Foto REUTERS/Violeta Santos Moura

Y agregó: "En los últimos años no tenía demasiada confianza en polvo, pero creo que ya no puedo decir eso con los resultados que estoy logrando. He mejorado mucho en todos los golpes y físicamente también. Así que sí, ahora me gustan estas canchas".

Blockx tendrá ahora otro desafío enorme en las semifinales, porque chocará con el alemán Alexander Zverev, tres del mundo, que superó por 6-1 y 6-4 al italiano Cobolli, 13°. Pero el belga, que se aseguró al menos el 35° escalón del ranking, ya se cansó de bajar preclasificados en la Caja Mágica. Y con un juego muy completo y la confianza de vivir en su mejor momento, se anima a soñar en grande.