España 1982: la goleada 15-0 en un pueblo de Alicante que ilusionó a la Selección antes del Mundial

    • Argentina aplastó al Villajoyosa en un amistoso de preparación con una diferencia histórica.
    • Maradona jugó lesionado y no hizo goles, pero el resultado recorrió toda España y alimentó la confianza del plantel.

    Hace poco más de un mes, una ciudad mediterránea llamada Villajoyosa apareció en las noticias de la política argentina tras conocerse que Bettina Angeletti, esposa de Manuel Adorni, había organizado un viaje por España para un grupo de amigas y aprovechó para visitar ese balneario alicantino del que provienen parte de sus raíces familiares. Para los viejos futboleros, sin embargo, la mención de Villajoyosa remitió a otro recuerdo: la estadía de la Selección Argentina en la previa del Mundial de España 82, un amistoso contra el equipo local y una goleada inusual incluso para una práctica. Fue 15-0 el 6 de junio, cuando faltaban apenas siete días para el comienzo de la Copa del Mundo.

    Las dos mayores goleadas de la Selección Argentina en partidos oficiales se registraron en el Campeonato Sudamericano, hoy Copa América. La primera fue en 1942, en Uruguay, con un 12-0 sobre Ecuador. La segunda llegó en 1975, en Rosario, con un 11-1 frente a Venezuela. Incluso en amistosos contra clubes de diferentes categorías, superar los diez goles no era habitual. En la preparación para Suecia 1958 hubo un 12-1 ante Atlanta y, años más tarde, apareció aquel histórico 15-0 frente al Villajoyosa.

    Retro Mundial: la cuenta regresiva

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    Como Argentina debía disputar dos de los tres encuentros de la fase de grupos en Alicante, el lugar elegido para la concentración fue el hotel Montíboli, ubicado en Villajoyosa, a unos 35 kilómetros de la ciudad. Como ocurrió en casi todas las preparaciones mundialistas, se organizaron amistosos de práctica y uno de ellos fue ante un equipo local. El resultado quedó grabado en la historia por lo abultado.

    Lo curioso es que ninguno de los 15 goles fue convertido por Diego Armando Maradona, quien acababa de firmar contrato con Barcelona. Pelusa arrastraba una lesión y, además, estaba resolviendo los últimos detalles de su transferencia. En los días previos había viajado a la ciudad catalana para rubricar el acuerdo, participar de las sesiones fotográficas y regresar a la concentración. Jugó a media máquina.

    Escribió Héctor Hugo Cardozo, enviado especial de Clarín al Mundial: “Los lujos, los goles y la seriedad para enfrentar el compromiso quedaron como saldo de este apabullante 15 a 0 con el cual la Selección, ya fueran los titulares o los suplentes, despachó al equipo local ayer en el Plá. Como preveíamos, fue fácil, muy fácil, porque existió en el resultado la diferencia adecuada entre un conjunto de profesionales de primera categoría y otro, también de profesionales, pero con evidentes carencias técnicas”.

    El diario Crónica destacó el resultado en su portada con una pequeña foto de Maradona y un juego de palabras: “Nuestra Selección, una ‘niña bonita’”. En la bajada agregaba: “Amistoso de la Selección. Ganó 15 a 0. Maradona no hizo ninguno, pero pudo jugar”. Hubo también declaraciones del Diez: “Estoy mejorando de a poco, hoy me moví bien y no sentí dolor alguno. Claro que la orden fue no exigir demasiado la pierna. Por eso no quise rematar mucho”.

    El amistoso prolífico de goles entre Argentina y Villajoyosa, en la previa del Mundial de España 1982. Foto: Archivo

    Un detalle curioso del encuentro fue que estaba prevista la instalación de tribunas tubulares, aunque finalmente nunca llegaron. Aun así, unas 5.000 personas asistieron al campo de deportes de la Sociedad Villajoyosa. El público tuvo un comportamiento ejemplar y mostró una enorme admiración tanto por el campeón del mundo como por la joven estrella argentina. El marcador iba reflejando los goles, pero cuando llegó al 11-0 se quedó sin números y permaneció así hasta el final, pese a que el resultado definitivo fue 15-0.

    Como ocurre con este tipo de amistosos frente a rivales menores, las interpretaciones suelen ser extremas: si el resultado es ajustado, aparecen las alarmas; si es demasiado amplio, se considera que no sirve como medida. Por eso Daniel Passarella explicaba tras el partido: “¿Sabés por qué es útil? Porque ayer todo el mundo habló en España de los 13 goles que le marcó Brasil a un equipo amateur en Portugal, resaltando su poderío y elogiando su capacidad ofensiva. Yo fui uno de los que más quería superar esa marca porque ahora vas a ver cómo destacan los diarios esta goleada. Psicológicamente, ayuda”.

    Luego, el capitán argentino valoró también el vínculo con los habitantes del lugar: “Por lo demás, nos sirvió para mantener el ritmo de competencia. Era lo que se buscaba, además de quedar bien con la gente de este pueblo. Vos fijate que nos ovacionaron cuando entramos y también al terminar el partido. Inclusive se dieron cuenta de que jugamos respetándolos porque habían pagado una entrada, y eso cualquier persona que va a una cancha lo tiene presente”.

    ¿Habrá estado entre aquellos 5.000 espectadores algún familiar de la mujer de Adroni, en ese pequeño pueblo costero de Alicante que, más de cuatro décadas después, volvió a colarse en la agenda argentina?