La marea albiceleste que desde el fin de semana empezó a copar Kansas City se desplegó este martes a pleno por el denominado "corazón" de los Estados Unidos para esperar y vibrar con el debut de la Selección en el Mundial 2026. Como siempre, fue un caso único: llenó dos lugares al mismo tiempo porque mientras el estadio Arrowhead lució abarrotado, el Fan Fest ubicado en el centro de la ciudad también estuvo inundado de fanáticos sin entrada que pudieron seguir juntos el encuentro contra Argelia. Una verdadera locura.
La antesala había sido el multitudinario banderazo que se realizó en Mill Creek, una de las plazas más emblemáticas de la ciudad que está cruzada por el río Missouri y compartida por dos estados, separados por apenas una calle.
Foto Juano Tesone / Enviado especial - CLARIN
Desde muy temprano, los hinchas albicelestes empezaron a hacerse notar. Lo hicieron en el aeropuerto, en las calles de la ciudad, en el tranvía gratuito que los llevaba hasta el estadio y, sobre el mediodía, en el hotel de concentración de la Selección Argentina.
Pese a que las puertas del estadio abrían tres horas antes del encuentro, desde muy temprano se desplazaron hasta el estadio y desafiaron al calor, que en ese momento había pasado sobradamente los 30 grados. Allí, la proporción de camisetas albicelestes era de 10 a 1 contra las argelinas. Ojo, no todos eran argentinos. Pero sí todos eran de Messi, que se llevó la mayor ovación durante el anuncio de la formación, lógicamente.
Foto Juano Tesone / Enviado especial - CLARIN
"Dale campeón, dale campeón", fue el cantito que se eligió para acompañar la salida del equipo, como para recordar lo que pasó en Qatar por si había algún olvidadizo entre las casi 67.000 personas en el estadio, que tuvo algunas butacas vacías. El Himno siempre es movilizante, esta vez con el agregado novedoso de que en las pantallas aparecía el subtitulado.
El "Muchachos" recién sonó a los 18 minutos, después del golazo de Messi. El grueso se ubicó detrás del arco defendido por Dibu Martínez en el primer tiempo. Hubo bombos, pero no estuvo el famoso del Tula, al que no dejaron pasar.
También hubo celebridades y ex futbolistas. Ocurrió una curiosidad: Carlos la Mona Jiménez ingresó al mismo momento que los campeones del mundo de 1978 y 1986, Carlos Tapia, Ricardo Giusti, Omar Larrosa y Sergio Batista, y los hinchas argentinos se abalanzaron sobre el cantante cordobés que había visitado la concentración de la Scaloneta el sábado.
Faltando una hora para el inicio, Mauricio Macri entró de la mano junto a su flamante novia, Dolores Teuly. "Es distinto llegar como campeones del mundo. Lo importante es que el equipo conserva la humildad", contó el ex presidente de la Nación y de Boca. Y agregó: "Tenemos un líder notable adentro de la cancha (por Messi) y otro afuera (por Scaloni)".
Mauricio Macri durante el primer partido de la Selección.
Foto Juano Tesone / Enviado especial - CLARIN
La ovación más grande se la llevó Patrick Mahomes, mariscal de campo de los Chiefs, el elenco local de la NFL. Arribó junto a su mujer, Brittany (famosa en Estados Unidos) y otros jugadores del equipo.
La primera dosis de argentinidad fue completa y una muestra que el campeón está más acompañado que nunca.
Todavia no hay comentarios aprobados.