El cierre del primer tiempo entre Newell's y Boca quedó envuelto en una polémica arbitral. Con el Xeneize imponiéndose 1-0 gracias al gol de Santiago Ascacíbar y la Lepra empujando en busca del empate, una acción dentro del área xeneize hizo estallar al Coloso Marcelo Bielsa. Todo el conjunto rosarino reclamó penal por una mano de Lautaro Di Lollo, pero Andrés Merlos desestimó la infracción y, tras el chequeo, el VAR tampoco encontró motivos para intervenir.

La secuencia se dio en la última jugada previa al entretiempo. Newell's dispuso de una pelota parada desde el sector izquierdo y cargó el área con varios futbolistas. Tras el envío, uno de los atacantes alcanzó a peinar la pelota en el primer palo y ese desvío terminó impactando en la mano izquierda de Di Lollo. El defensor tenía el brazo pegado al cuerpo, aunque el contacto modificó el recorrido del balón y evitó que siguiera su trayectoria natural, suficiente para que todo el estadio reclamara penal.

¿ERA PENAL PARA NEWELL'S?

En la última del primer tiempo, todo Newell's reclamó penal por una supuesta mano de Di Lollo dentro del área.

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La reacción fue inmediata. Incluso, segundos después, Luca Regiardo interrumpió un avance de Boca enviando la pelota al lateral con la intención de generar una detención que permitiera una revisión más exhaustiva. Sin embargo, desde la cabina del VAR, Adrián Franklin respaldó la interpretación del árbitro principal.

Para fortuna de Newell's, la discusión arbitral quedó rápidamente en el olvido. A los cuatro minutos del segundo tiempo, Matías Cóccaro encontró el empate y desató el desahogo del Coloso. El envión anímico no se detuvo ahí: a los 15 minutos, Luca Regiardo sacó un gran remate para establecer el 2-1 y dar vuelta el resultado. Así, la Lepra logró dejar atrás la frustración por la acción de Di Lollo y transformó la bronca del cierre del primer tiempo en una reacción inmediata.