La Fórmula 1 vuelve a ponerse en marcha después del tradicional parate de verano y lo hace con un desafío especial para Franco Colapinto y Alpine. El Gran Premio de los Países Bajos, que se disputará por última vez este fin de semana en el circuito de Zandvoort, marcará el comienzo de la segunda mitad de la temporada y tendrá formato Sprint por primera vez en la historia de la competencia. Para el equipo de Enstone, además, será una oportunidad para poner a prueba las mejoras que preparó durante el receso.

Alpine llevará nuevas piezas para el A526 y las probará durante el único entrenamiento del viernes, antes de la clasificación para la Sprint. El objetivo es recuperar rendimiento en una pelea por el Campeonato de Constructores que se mantiene muy ajustada y en la que cada punto puede resultar determinante.

Steve Nielsen, director del equipo, confirmó que las novedades serán una de las claves del fin de semana. “Tenemos algunas mejoras disponibles para este fin de semana, que probaremos en el auto durante los entrenamientos antes de la Clasificación Sprint. El plan es traer más cuando podamos y esperamos que sea suficiente para meternos en la pelea en pista y sumar la mayor cantidad de puntos posible”, señaló.

Franco viene de ser 15to en el GP de Hungría.

Colapinto llega con entusiasmo renovado después de un descanso que necesitaba tras una primera mitad de campeonato “realmente intensa”. El argentino contó que comenzó sus vacaciones más tarde porque participó de una prueba de neumáticos Pirelli en Hungría, pero luego pudo desconectarse y recargar energías.

“Terminamos un poco decepcionados, algo sobre lo que pude reflexionar porque demuestra cuánto hemos avanzado como equipo desde la posición en la que estábamos el año pasado”, explicó el argentino. Y destacó el presente de Alpine: “Ahora estar peleando por el quinto puesto en el Campeonato de Constructores es realmente impresionante y todos queremos hacer un gran trabajo y conseguir ese resultado para el equipo”.

Zandvoort, además, es un circuito que Colapinto conoce bien de su etapa en las categorías formativas. “Es un circuito que realmente disfruto y que recuerdo bien de los monoplazas junior”, afirmó. La particularidad estará en el formato: con apenas una sesión para trabajar sobre el auto, el equipo deberá encontrar rápidamente la puesta a punto y evaluar las nuevas piezas.

“Necesitamos empezar bien el viernes por la mañana para encontrar un ritmo y llevar el auto al límite desde el inicio, con el objetivo de volver al top 10”, anticipó Colapinto.

Franco Colapinto busca seguir creciendo en la segunda mitad del año. Foto: REUTERS / Jakub Porzycki.

“Tenemos una gran tarea por delante, ya que el campeonato está muy parejo y sabemos que, si podemos introducir mejoras, podemos mantenernos realmente en la pelea con nuestros rivales”, explicó, por su parte, Pierre Gasly, quien tiene un recuerdo especial de Zandvoort: allí consiguió en 2023 su primer podio con Alpine, en una carrera marcada por las condiciones meteorológicas cambiantes.

El trazado neerlandés, ubicado entre las dunas de la costa del Mar del Norte, regresó al calendario en 2021 después de 36 años de ausencia. La edición de 2023 quedó marcada por el clima cambiante y el récord de 186 adelantamientos. Para 2026, en tanto, tendrá otro atractivo: será la última vez que Zandvoort reciba a la Fórmula 1, ya que el Gran Premio de los Países Bajos dejará el calendario a partir de 2027.

Para Colapinto y Alpine, el desafío será comenzar esta segunda mitad del campeonato con el pie derecho. Y, sobre todo, comprobar si las nuevas piezas pueden darle al A526 ese plus de rendimiento que necesita para volver a pelear por los puntos y regresar al quinto lugar, ese que Racing Bulls le sacó en la última fecha.