Thiago Tirante es la gran revelación del Masters 1000 de Cincinnati y estira en suelo norteamericano el mejor momento de su carrera tras alcanzar la semana previa los octavos de final en Montreal. El platense de 25 años, verdugo de Novak Djokovic en la segunda ronda, ahora se impuso por 5-7, 6-4 y 6-4 en dos horas y 14 minutos a Jakub Mensik, el número 16 del mundo, y se metió por primera vez entre los ocho mejores de un torneo de esta categoría.

Gigante, Tirante 🇦🇷

Thiago Augustin Tirante defeats Mensik 5-7 6-4 6-4 to reach his first Masters quarter-final! #CincyTennis pic.twitter.com/a316nTVP8c

— Tennis TV (@TennisTV) August 19, 2026

Al igual que en el partido frente a Djokovic, tuvo que reponerse a un inicio adverso. Esta vez, Mensik se adueñó del primer set luego de 41 minutos vertiginosos, con palazos de un lado y del otro de la red, en los que el score avanzó sin quiebres hasta que el checo quebró la resistencia del argentino en el duodécimo juego. Y se quedó con esa primera manga.

Tirante volvió a demostrar que además de talento tiene una gran fortaleza mental porque supo mantener viva la esperanza durante todo el segundo capítulo, haciendo pequeños ajustes ante un rival que parecía imperturbable. En otra batalla de golpe por golpe, recién en el noveno game fue el argentino quien quebró para ponerse arriba 5-4 e igualó el partido con gran autoridad.

La paridad se mantuvo en el set decisivo y fue el jugador argentino, firme en los momentos de mayor tensión, el que terminó celebrando esta ajustada y tan valiosa victoria. Lo cerró con un saque ganador que Mensik no pudo devolver y con los brazos sobre la cabeza se quedó unos segundos mirando con una sonrisa a su equipo, incrédulo de lo que acababa de conseguir.

La derecha de Tirante, su arma más poderosa. Foto: Aaron Doster/Imagn Images

Luego saludó con respeto a su adversario en la red y posteriormente lanzó un grito de desahogo al aire. Parte de su sueño de niño, cuando empezó a jugar al tenis en el club de tenis La Cumbre de La Plata, se hace realidad. Espera en la próxima instancia por Alex De Miñaur o Arthur Fils.

Los números hablan por sí solos del gran momento de Tirante. Este triunfo se trató del octavo frente a un tenista ubicado dentro del top 20 en la temporada 2026. Y venció a tres top ten: Ben Shelton (9°, en Houston), Taylor Fritz (9°, en Montreal) y al propio Djokovic (5°) en Cincinnati.

Es virtualmente el número 41 del mundo, su mejor ubicación histórica, y será desde el lunes la tercera raqueta argentina en el ranking de la ATP detrás de Francisco Cerúndolo y Tomás Etcheverry. Puede seguir subiendo.

El camino de Tirante en Cincinnati

Recién en esta temporada llegó Tirante a competir con asiduidad en torneos de este nivel y ya coqueteó con los cuartos en Roma y Montreal, donde cayó en la ronda previa frente a Daniil Medvedev y Learner Tien respectivamente. En Cincinnati, en cambio, pudo romper esa barrera. Y es el primer argentino desde Juan Martín Del Potro en 2018 en instalarse entre los ocho mejores del torneo.

Su camino arrancó en la primera ronda ante el británico Jan Choinski, al que derrotó en un partidazo de más de tres horas por 7-6 (11-9), 6-7 (7-9) y 7-6 (7-4). Ese triunfo le permitió avanzar a la segunda ronda, donde esperaba nada menos que Novak Djokovic.

El saludo de Djokovic y Tirante en la red. Foto: Aaron Doster/Imagn Images.

Y allí llegó el gran golpe del torneo. Eliminó al serbio, número 5 del mundo, por 2-6, 6-4 y 6-4. Fue la victoria más importante de su carrera. El ganador de 24 Grand Slam, quien volvía a competir después de Wimbledon, sufrió el calor y la humedad, mientras el argentino aprovechó sus oportunidades y consiguió un triunfo histórico.

En la tercera ronda, lejos de conformarse con haber eliminado a una leyenda, volvió a ganar: superó al español Martín Landaluce por 7-6 (7-5) y 7-6 (7-4), otra ajustada victoria, para acceder por primera vez a los octavos de final en Cincinnati. Y ahora ya está en los cuartos. Todavía no encuentra techo.