La casa de la pradera -la remake de La familia Ingalls- llegó a Netflix hace apenas una semana, y sus protagonistas ya empezaron a revelar algunos secretos del detrás de escena. Uno de los más llamativos tiene como protagonista a Taylor Swift.

Alice Halsey, Skywalker Hughes y Crosby Fitzgerald, las actrices que interpretan a Laura, Mary y Caroline Ingalls, contaron que la química que muestran en pantalla como familia no apareció desde el primer día de rodaje. Con personalidades muy diferentes y recién conociéndose, necesitaban encontrar una forma de conectar fuera de cámara.

La respuesta apareció casi por casualidad. Las tres descubrieron que compartían una pasión: la música de Taylor Swift. A partir de entonces, las canciones de la artista estadounidense empezaron a sonar de manera permanente entre toma y toma, hasta convertirse en una especie de banda sonora del rodaje.

Según compartieron en una entrevista con la revista People, ese gusto en común terminó funcionando como un punto de encuentro que fortaleció la relación entre ellas y las ayudó a construir la complicidad necesaria para interpretar a la (otra) familia Ingalls.

Crosby Fitzgerald, Luke Bracey, Skywalker Hughes y Alice Halsey interpretan a Caroline, Michael, Mary y Laura Ingalls en esta nueva versión de la serie.

Una familia unida... gracias a una playlist

“Soy fanática de Taylor Swift más allá de lo imaginable”, explicó Halsey. Y sumó: “La adoro. Me encantan todas sus canciones. Creo que eso fue definitivamente algo que nos unió mucho a las Ingalls. Creo que en la serie se puede ver claramente cómo la música es algo que nos mantiene muy unidas, y en la vida real, fue igual”.

Luego, explicó cómo fue que decidieron no parar de escuchar a Swift en el set, volviendo fan incluso al actor que interpreta al entrañable padre de la familia: “Crosby también es fan de Taylor Swift. Y claro, cuando nos enteramos de que Luke no conocía muy bien a Taylor, pensamos: ‘Te vamos a convertir en fan de Taylor Swift’. Así que lo obligamos a escuchar Anti-Hero 500 veces”.

Las canciones de Taylor Swift acompañaron buena parte del rodaje de "La casa en la pradera" y ayudaron a fortalecer el vínculo entre las protagonistas femeninas. Foto: AP.

Esa costumbre terminó generando una confianza que después trasladaron a la ficción. Para las intérpretes, compartir ese fanatismo hizo que la relación entre Laura, Mary y Caroline resultara mucho más natural frente a las cámaras.

En cuanto a qué canciones y álbumes de Swift sonaban constantemente en el rodaje, Fitzgerald dice que ella y Hughes "realmente adoran Evermore", y que su canción favorita es 'Tis the Damn Season, mientras que Halsey comparte que le encanta Reputation y que su "canción favorita podría ser Gold Rush".

Halsey cuenta que ella y Hughes se hicieron famosas por "andar por el set cantando a todo pulmón canciones de Taylor Swift", lo que a veces hacía que Fitzgerald sacara a relucir su lado más maternal para que las chicas volvieran a la normalidad. "A veces me ponía en modo mamá y les digo: 'Chicas, silencio'", bromea la actriz.

Aunque la música de Taylor Swift fue el punto de partida, las actrices coinciden en que la conexión entre el elenco se construyó a partir de la convivencia diaria durante el rodaje. Para Crosby Fitzgerald, la buena sintonía entre los jóvenes intérpretes permitió formar un vínculo que trascendió las cámaras y terminó reflejándose en la calidez con la que la familia Ingalls se relaciona en la nueva adaptación.