Lo que fue increíble es el lugar que ocupó El imperio de los sentidos dentro del cine de autor: una película de un director reconocido, pero japonés, estrenada en certámenes como Cannes y con el condimento de un sexo tan explícito que deja a Bajos Instintos reducida a una del Pato Donald.
Debutó en 1976 y logró ese recorrido de prestigio que promete el tour festivalero. Además tuvo la suerte de empezar con una censura japonesa y eso, precisamente, motivó un conversado estreno internacional. Francia, por ejemplo, la distribuyó en las salas sin restricciones de ningún tipo.
Nagisa Ōshima era uno de los directores de la bautizada Nueva Ola japonesa. El imperio de los sentidos muestra enfáticamente la relación sexual entre Eiko Matsuda y Tatsuya Fuji, pero lo genial es que uno tiene que ver el coito como si estuviera en presencia de Truffaut. La broma sigue siendo infinita y esa contradicción le encantaba al director: “La pornografía probablemente fue inventada como una manera de evitar pensar directamente en el sexo”, decía al mejor estilo Byung-Chul Han.
¿Era pornografía o era cine? Ōshima se encogía de hombros. La crítica la consideraba una obra de arte, mientras en su país el director, ya fallecido, terminaba procesado por obscenidades de todo tipo y factor.
El imperio... gira en torno a dos amantes desquiciados que no pueden dejar de amarse delante de cámara. Se dice que Ōshima no fue el primer director en mostrar genitalidades, pero sí fue el primero en introducir la pornografía en el cine serio.
El cineasta japonés Nagisa Oshima, director japonés conocido por películas aclamadas como “El imperio de la pasión" y "El impresio de los sentidos".(AP Foto/Michel Euler, Archivo)
A continuación, y a modo de cálido homenaje, diez curiosidades sobre filme:
UNO: "Me habían impresionado muchísimo las películas porno reales”, dijo el director antes de contar que en 1972, durante un viaje a los Estados Unidos, vio pornografía por primera vez y pensó: ¡tengo 40 años! ¡No puede ser que esto me esté pasando recién ahora!
DOS: Dijo Nagisa Ōshima años después: “Los hombres son criaturas realmente lamentables”. Lo declaró al comprobar las dificultades que tuvo para encontrar al protagonista masculino. Al parecer, los actores rechazaban el papel por la imposibilidad de mantener una erección frente al director.
TRES: Gran Bretaña y Canadá censuraron la película, pero cada país utilizaba la tijera en partes diferentes. En Alemania se estrenó, sin cortes, recién dos años después. ¿Y en la Argentina? Acá fue redireccionada a salas condicionadas. Una versión restaurada se estrenó en la Capital Federal en septiembre del 2021.
Cuatro: Con el estreno, la actriz Eiko Matsuda pagó un precio enorme. En su país sintió el rigor del rechazo público y tuvo dificultades para volver a trabajar. Finalmente dejó la actividad y se instaló en Francia, donde la película fue vista por casi dos millones de personas.
Cinco: Tatsuya Fujien cambio, no padeció el repudio y el mismo realizador lo volvió a convocar para El imperio de la pasión (1978), película que volvió a triunfar en Cannes. Para la crítica se trató de una “continuación espiritual” de la relación entre Ōshima y Fuji después del escándalo.
Seis: Nagisa Ōshima no fue solo un director de películas eróticas. También hizo Una ciudad de amor y esperanza, sobre la pobreza y la marginalidad o Noche y niebla en Japón, filme político sobre los avatares de la izquierda japonesa.
Siete: Todavía hoy se la compara con Ultimo Tango en París, de Bernardo Bertolucci, otra película de autor que le metió un puñetazo al erotismo tradicional. Sin embargo, todavía hoy, no quedan dudas de que Ōshima fue todavía máchísimo más lejos.
Ocho: David Bowie trabajó con el indómito Ōshima en otra película, Feliz Navidad, Mr. Lawrence (Merry Christmas, Mr. Lawrence), estrenada en 1983. Bowie interpretó al mayor británico Jack Cellier. Iinicialmente el japonés quería a Robert Redford para el papel, pero terminó inclinándose por la voz cantante.
Nagisa Oshima falleció el martes 14 de enero del 2013 a causa de una neumonía. Tenía 80 años.
Nueve: Todas las escenas sexuales de El Imperio de los Sentidos fueron reales. Para lograr el climaadecuado se ordenaba despejar el set y sólo quedaba un trío: los actores y el director.
Diez: La híper cancelada Eiko Matsuda fue la primera actriz que Ōshima probó para el papel. Durante la prueba le pidieron que repitiera una acción desnuda delante de todo el equipo y, según el propio Ōshima, la chica de 23 años se quitó la ropa sin vacilar. "El papel es tuyo, querida".
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