Justo cuando se esperaba que el juez federal Ernesto Kreplak resolviera la situación procesal de los 15 imputados por en la causa que investiga la muerte de 90 personas y los daños a otras 44 por haber recibido fentanilo contaminado en los centros de salud en los que se atendían, la segunda de las funcionarias señaladas por la Justicia que conducían la ANMAT pidió también ampliar su declaración. Es Gabriela Mantecón Fumadó, ex directora del INAME y segunda de la ANMAT, quien fue citada para este miércoles antes del mediodía. Ahora bien, ¿qué más tiene para decir?
Este lunes había sido el turno de la ex directora de la ANMAT hasta enero pasado, Nélida Agustina Bisio, también imputada en la causa. Agosto viene siendo un mes pesado para esta médica con décadas de carrera adentro del organismo que vigila los medicamentos en el país. Fue detenida en su propio domicilio, pagó una fianza y debió iniciar una pequeña cruzada para defenderse de las acusaciones. Es la funcionaria de Gobierno de mayor rango involucrada en esta causa. La ANMAT depende del Ministerio de Salud, cartera que maneja Mario Lugones.
Tras quedar detenida, pagó una fianza de $ 75 millones para quedar en libertad, pero debió declarar frente a los fiscales y el juez. Aunque no quiso contestar preguntas, presentó en ese momento un escrito, en el que le delegó toda la responsabilidad del control de los laboratorios que fabricaron el fentanilo en mal estado (HLB y su antesala, Ramallo) a su segunda, la ex directora del Instituto Nacional de Medicamentos (INAME), Gabriela Mantecón Fumadó.
La cruzada de Bisio siguió. El siguiente mojón fue la semana pasada, cuando justo antes de que el juez se manifestara sobre la situación procesal de los 15 imputados (ella incluida), pidió ampliar lo que había declarado en la primera semana de agosto. Para ello, entregó un escrito largo, de 117 páginas, que concluye con una solicitud de ampliar oralmente lo ahí establecido. Esa instancia oral se cumplió este lunes, en una declaración de cuatro horas, en las que, al igual que había hecho en el extenso escrito, se mostró enfática y cargó contra Mantecón Fumadó: “Rechazo que todo lo que ocurría en la ANMAT estuviera en mi conocimiento”.
La novedad de este martes es que la ex directora del INAME también le pidió al juez ampliar su declaración, lo que seguirá estirando el plazo de resolución tan ansiado. Es decir, la definición de Kreplak de si todos o sólo algunos de los 15 imputados continuarán procesados (y podrán defenderse en un oportuno juicio), o si varios o algunos (y quiénes) serán sobreseídos, o si se dictará sobre ellos la falta de mérito.
No estaría en los planes de Mantecón Fumadó seguirle el partido a Bisio, quien no sólo la vino responsabilizando en distintas instancias de este proceso originado en mayo de 2025, sino que se preocupó por proteger particularmente al ministro Lugones.
El foco del descargo de Mantecón Fumadó será una persona distinta. Una mujer, también proveniente de la ANMAT.
Fentanilo contaminado: contra quién va a ir la segunda de la ANMAT
Se llama Mariela Baldut. Es farmacéutica y fue nombrada jefa del Departamento de vigilancia, post comercialización y acciones reguladoras en agosto de 2024. La resolución de su designación en el Boletín Oficial la firmaron dos funcionarios que hace tiempo son historia: el ex ministro de Salud Mario Russo y el ex jefe de Gabinete Guillermo Francos. Actualmente, Baldut sigue desempeñando tareas en la ANMAT.
Hasta donde se pudo reconstruir, la historia que cruza a esa mujer con esta causa se remonta a septiembre de 2025. El 8 de ese mes, fuerzas policiales federales allanaron la ANMAT y también cinco domicilios de responsables y ex responsables de distintas áreas de ese entidad.
Parecía, así, que la investigación, hasta entonces focalizada en los laboratorios productores y en las autopsias de los fallecidos, empezaba a mirar (quizás más de cerca que antes) las actuaciones al interior de las esferas oficiales. Las órdenes de allanamiento involucraron a Bisio y a Mantecón Fumadó. Les allanaron sus hogares y retuvieron sus teléfonos. Lo mismo ocurrió con otras tres personas.
Fueron la directora de fiscalización y gestión de riesgo del INAME, Ana Laura Canil; el jefe de departamento de inspectorado del INAME, Maximiliano Carlos Lalín y, precisamente, la directora de post comercialización y acciones reguladores que centraliza estas líneas: Mariela Baldut.
En ese momento (y considerando que Bisio y Mantecón Fumadó recién fueron detenidas ahora, en agosto de 2026), ninguno de los cinco quedó procesado. Pero lo que interesa es que tiempo después, Baldut fue citada a declarar en categoría de testigo. Sus dichos quedaron bajo secreto de sumario, de modo que ni Bisio ni Mantecón Fumadó pudieron conocer la declaración de su colega.
Si bien haber sido detenidas y pagar una caución de $75 millones cada una es suficiente mala noticia, el trago amargo se magnificó por haber sido indagadas sin conocer lo que Baldut había testimoniado sobre ellas y su trabajo en la ANMAT.
De acuerdo a trascendidos judiciales, Baldut entonces dio detalles sobre su intervención en los procesos administrativos del INAME-ANMAT. Con descripciones claras y concisas, habría cargado contra sus jefas, Mantecón Fumadó y Bisio, respaldada por los expedientes que ella misma había ido confeccionando en su función diaria en el organismo.
Es con este marco que conviene mirar la estrategia de Mantecón Fumadó. En el descargo que hará este miércoles a las 11, se orientaría no tanto contra su jefa sino que buscará rebatir las afirmaciones de Baldut, testimonio que le había sido vedado pero que ahora conoce.
ANMAT: un testimonio incógnita
Este lunes, Bisio estuvo más de cuatro horas en los Tribunales federales de La Plata para ampliar su indagatoria frente a Kreplak y la fiscal federal de La Plata Laura Roteta. Señaló que el ministro Lugones le preguntaba “cómo avanzaban los procesos contra los laboratorios inspeccionados” y que lo hacía porque en conversaciones periódicas "siempre manifestaba su intención de endurecer y acelerar las medidas de control sanitario sobre los laboratorios implicados”.
Apuntó que como administradora nacional se encontraba en la cúspide de una macroestructura administrativa “altamente desconcentrada y especializada de más de 1.100 agentes y 110 unidades organizativas” y que en tal sentido “es materialmente imposible que la autoridad máxima controle cada escritorio y cada espacio”.
El argumento central de Bisio fue que el INAME “operaba con autonomía y que fue su directora nacional quien tomó las decisiones de demorar o paralizar las principales medidas preventivas” sobre los laboratorios cuestionados. Habló de demoras en los procedimientos y de falta de determinación.
Ahora bien, ¿de qué manera mencionó Bisio a Baldut? Recuperó una conversación por WhatsApp (recientemente trascendida) entre Mantecón Fumadó y la directora de post comercialización. Transcribió un intercambio fechado el 27 de febrero de 2025, en el marco de una inspección que mostró deficiencias en los laboratorios señalados .
Baldut (cita Bisio, en base a lo recogido por la Fiscalía) planteó que “serían todos los lotes de todos los productos elaborados por RAMALLO para HLB. Porque los procesos productivos no se realizaron bajo BPF”. BPF es la sigla de buenas prácticas de fabricación. Baldut impulsaba retirar los productos de circulación.
Ante esa frase, Mantecón le contestó: “Es un montón de guita que está en la calle”. Y Baldut, quien ahora será foco de la batalla personal de la ex directora del INAME, señaló: “Es peligroso. Una persona que reporte evento adverso o se muera, es nuestra responsabilidad. No podemos demorar la respuesta”.
AS
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