
La Bolsa de Cereales de Buenos Aires publicó este martes su relevamiento de pre-campaña de maíz, que arrojó un dato optimista para la siembra que ya ha comenzado en algunas zonas puntuales.
De acuerdo con la entidad porteña, el área se ubicará en 8,4 millones de hectáreas y se mantendrá sin cambios con respecto al ciclo pasado.
De este modo, la Bolsa se ubicó en una línea similar a la de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca (SAGYP) de la Nación, que la semana pasada también proyectó un área igual a la de 2025/26, aunque su cifra total es muy superior: 11,6 millones de hectáreas.
La diferencia reside en que la estimación oficial no discrimina entre maíz comercial y el que se usa para autoconsumo forrajero u otros destinos.
En cambio, la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), en su primera proyección, redujo su cálculo en 600 millones de hectáreas.
LO QUE VIENE PARA EL MAÍZ
Según indicó la Bolsa de Buenos Aires, desde principios de julio, se lleva a cabo el relevamiento de pre-campaña de maíz entre su Red de Colaboradores distribuida a lo largo de toda el área agrícola nacional, con el objetivo de conocer la intención de siembra del cultivo para el ciclo 2026/27.
“Los resultados obtenidos hasta el momento reflejan un escenario de estabilidad en la superficie a nivel nacional. Si bien las expectativas de siembra difieren entre regiones, condicionadas por distintos factores productivos, sanitarios, climáticos y económicos, las variaciones relevadas tenderían a compensarse entre sí, sosteniendo el área respecto de la campaña previa”, subrayó.
En concreto, la entidad subraya que las diferencias observadas en las expectativas de siembra entre regiones responden a diversos factores:
- En primer lugar, la chicharrita del maíz (Dalbulus maidis) vuelve a cobrar relevancia de cara al ciclo 2026/27, y su evolución continúa siendo una variable para considerar al momento de definir los planteos para la nueva campaña.
- En segundo lugar, el escenario climático, caracterizado por el desarrollo de un episodio de “El Niño”, mejora las perspectivas de disponibilidad hídrica en parte del área agrícola, aunque con marcados contrastes regionales.
- Por último, el factor económico presenta un escenario heterogéneo para el maíz, según la zona. Los precios relativos frente a cultivos sustitutos también inciden en las decisiones de siembra, condicionando la competitividad del cereal dentro de cada planteo productivo. En este contexto, se observa una leve mejora en la rentabilidad proyectada, aunque persiste el elevado requerimiento de capital asociado a su producción.
“Como resultado, los datos preliminares del relevamiento permiten proyectar una estabilidad en el área destinada a maíz a nivel nacional. Se proyecta una superficie total destinada a maíz con destino grano comercial de 8.400.000 hectáreas, sin variación respecto a la campaña 2025/26 e igualando la superficie registrada durante el ciclo 2023/24″, resume la Bolsa porteña.
LAS PROYECCIONES REGIONALES PARA EL MAÍZ
- En el norte del área agrícola, tanto en el NOA como en el NEA, se proyecta una reducción del área destinada a maíz respecto de la campaña 2025/26, siendo más marcada hacia el NEA. La evolución de las poblaciones Dalbulus maidis vuelve a generar incertidumbre entre los productores y condiciona las decisiones de siembra de cara al nuevo ciclo. En este contexto, la presencia de la plaga vuelve a adquirir relevancia en regiones donde las siembras se concentran hacia finales de año.
- Hacia el centro de Santa Fe, en cambio, se proyecta un incremento del área destinada a maíz, principalmente en detrimento de girasol. Las perspectivas de una mayor disponibilidad hídrica durante la estación de crecimiento favorecen la intención de incorporar superficie al cereal. Esta tendencia pierde fuerza hacia el norte de la provincia, donde persiste una mayor cautela frente a la evolución de las poblaciones de la chicharrita.
- En las zonas Núcleo Norte y Núcleo Sur se proyectan incrementos moderados del área destinada a maíz. Si bien los precios relativos no muestran una ventaja marcada en maíz frente a soja, las perspectivas climáticas asociadas al evento El Niño brindan expectativas de una mayor disponibilidad hídrica durante el ciclo, mejorando las perspectivas productivas del cereal y su incorporación dentro de los planteos productivos.
- En el Centro-Este de Entre Ríos, y centro y oeste de Buenos Aires, también se espera una mayor participación del cereal respecto de la campaña 2025/26.
- Hacia el sur del área agrícola se proyecta una superficie relativamente estable en comparación con la campaña pasada, aunque con una ligera tendencia al alza. De esta manera, las variaciones esperadas serían de menor magnitud que las relevadas en las regiones mencionadas anteriormente. Al igual que en la zona núcleo, se prevé aprovechar la buena humedad en el perfil del suelo para destinar una mayor proporción de hectáreas a planteos tempranos, aunque en las zonas afectadas por excesos podría limitar esta decisión, teniendo que retrasar la fecha de siembra.
EL MAÍZ Y EL NIÑO
En el aspecto climático, el informe menciona que el inicio de la campaña 2026/27 se presenta con una adecuada disponibilidad hídrica en gran parte del área agrícola, aunque con marcados contrastes regionales.
Hacia el este, particularmente sobre Entre Ríos, centro-norte de Santa Fe y sectores del Chaco, se registran elevados niveles de humedad, mientras que hacia el oeste predominan reservas más ajustadas.
Por su parte, en el sur del área agrícola persisten sectores con elevada disponibilidad hídrica, luego de los excesos registrados durante los últimos meses, situación que podría condicionar el inicio de las siembras del cereal.
Durante el invierno, las frecuentes entradas de aire frío y húmedo desde el Atlántico favorecen las precipitaciones sobre el este del área agrícola, mientras que las irrupciones de aire frío y seco desde el sudoeste mantienen un elevado riesgo de heladas.
En este contexto, la previsión de la Bolsa respecto al clima en los próximos meses y durante toda la campaña 2026/27 es la siguiente:
Primavera 2026
- La circulación tropical, fortalecida por El Niño, terminará de imponerse sobre la circulación polar, favoreciendo el ingreso de aire cálido y húmedo hacia el interior del área agrícola.
- Las precipitaciones se potenciarán principalmente hacia el este, pudiendo registrarse eventos de elevada intensidad que dificulten el avance de las labores y generen condiciones predisponentes para una mayor incidencia de plagas y enfermedades. Hacia el oeste, en tanto, se esperan registros normales, con focos de aportes superiores a la media.
- Asimismo, persiste el riesgo de heladas tardías, principalmente hacia el sur de la Región Pampeana.
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Verano 2027
- El fenómeno alcanzaría su máxima expresión, favoreciendo una elevada oferta de precipitaciones principalmente sobre el Litoral y el norte de la Región Pampeana, con riesgo de excesos hídricos y dificultades para el avance de las labores.
- Estas condiciones podrían, a su vez, incrementar la presión de plagas y enfermedades.
- Hacia Cuyo y el sur de la Región Pampeana también se esperan aportes moderadamente superiores a la media, mientras que en el NOA las precipitaciones se mantendrían cercanas a los valores normales, aunque las elevadas temperaturas podrían incrementar la demanda hídrica y generar situaciones de déficit.
- Hacia el final de la estación, el retorno de los vientos polares podría reactivar el riesgo de heladas tempranas, principalmente sobre el oeste del área agrícola y el sur de la Región Pampeana.
Otoño 2027
- “El Niño” comenzaría a disiparse, aunque, por efecto acumulativo, sus efectos alcanzarían su mayor expresión entre mediados y finales de la estación.
- Las precipitaciones continuarían concentrándose sobre el Litoral y el norte de la Región Pampeana, pudiendo generar dificultades para el avance de la cosecha y mantener elevada la presión de plagas y enfermedades. Hacia el sur de la Región Pampeana, los aportes moderadamente superiores a la media podrían sostener los anegamientos en zonas bajas.
- A su vez, la reactivación de las entradas de aire polar incrementaría el riesgo de heladas sobre gran parte del área agrícola. En el NOA, en cambio, la reducción estacional de las temperaturas disminuiría la demanda hídrica, favoreciendo una recuperación del equilibrio hídrico.
LOS NÚMEROS DEL MAÍZ
Por último, en el análisis económico, la Bolsa porteña parte de la base de que para la campaña 2026/27 se proyecta una producción mundial de maíz de 1.299 millones de toneladas, un volumen que implica una disminución del 2,3% respecto al ciclo anterior (1.330 millones de toneladas), aunque se ubica un 5% por encima del promedio de las últimas cinco campañas.
Esta caída se explica, en gran medida, porque la campaña 2025/26 fue muy favorable en términos productivos marcando un máximo histórico global. De hecho, pese a la baja interanual, la estimación actual para 2026/27 se consolida como la segunda mayor cosecha mundial de maíz según las estimaciones del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA).
En este contexto, las exportaciones caerían de 221 a 210 millones de toneladas, una baja del 5%, aunque el volumen estimado todavía se ubica por encima del promedio de las últimas cinco campañas. Al mismo tiempo, las importaciones mundiales aumentarían un 3% respecto al ciclo anterior (de 197 a 204 millones de toneladas), alcanzando un nuevo máximo histórico.
De esta manera, el escenario combina una menor oferta exportable con una mayor demanda importadora, configurando un comercio mundial algo más ajustado de cara a la campaña 2026/27. Esta presión es traccionada por la continua expansión del consumo global.
Tras el récord de 1.304 milllones de toneladas en 2025/26, el consumo mundial ascendería a 1.316 millones en 2026/27, consolidando niveles históricamente elevados y sin señales de desaceleración.
En cuanto a los stocks finales mundiales caerían a 275 millones de toneladas, su nivel más bajo de las últimas campañas, y la relación stock/consumo profundizaría su tendencia bajista hasta ubicarse en 21 %, el nivel más bajo de las últimas 13 campañas.
Así, la combinación de estos factores empezó a reflejarse en los precios internacionales del maíz. Este mes, el precio promedio se sitúa en U$S 177 la tonelada, lo que representa una suba interanual del 17%.
En cuanto al resto de los cultivos, la soja registra una suba interanual del 18%, la harina de soja del 12% y el aceite de soja del 29%, mientras que el trigo muestra el incremento más pronunciado, con una variación interanual del 42%.
En el plano local, el precio promedio de agosto a cosecha del maíz en el mercado de futuros A3 para abril de 2027 se sitúa en U$S 199,7, un 4% por encima de la misma posición en julio, 14% por encima respecto a la misma posición en 2025, y un 5% por arriba de las últimas cinco campañas.
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